Como si se tratase de la busqueda del Santo Grial comprar cebo de calidad en la costa lucense se antoja entre la leyenda, la mística y la épica.
Esta dos últimas semanas he tenido la suerte de poder disfrutar de unos días de vacaciones en la costa lucense. Cambié descanso en el sur por el noroste y establecí campamento base junto a la ría de Foz, buen lugar para la pesca con flotador y mejor para el pulpo con cachelos y el ribeiro.
La idea era pescar todo lo que el afán de mi hija por la costrucción de castillos de arena me permitiera. Y así fue.
Tenía bonito y sardina para engodar pero la idea era buscar el cebo in situ.
Lo cosa no es dificil si lo que buscas es Gamba, Sardina, Mejillón, Langostino, Tripa de chipirón ya que en cualquier Mercadona, Alimerka o Gadis de la zona lo resuleves sin problema.
Tampoco es especialmente dificil localizar un poco de Coreana (se puede comprar en El Castillo en Ribadeo, O Rubio en Burela o San Cibrao e incluso en Viveiro). Los fines de semana se puede también conseguir Tita y Americana (O Rubio de Burela).
Ahora bien, y si lo que queremos es ir más allá: ¿Podemos encontrar un lugar donde comprar quisquilla, lanzón, gamusín... y ya no digo pulga? La respuesta es: NO.
A decir verdad, si que hay una posibilidad que es pasarse por el puerto de Foz, allí en la Nave Nº9 encontraremos un portón azul con el cartel de la fotografía de este post clavado con seis oxidadas chinchetas.
Se supone un paraiso para un pescador: Sorrón, Camarón, Quisquilla, Gamusín Rojo y Negro, Lanzón, Cangrejo blando... etc.
El Sancta Sanctorum del cebo vivo, congelado y conservado para la práctica de la pesca desde el litoral.
En la parte de abajo del cartel un número de teléfono 609 955 452 parece la solución, pero ojo, cuesta más conseguir hablar con ellos que con la señorit@ que te regala los iphone 4 en telefónica si le dices que te das de baja en su compañía. Una dura pelea.
De hecho la experiencia me ha demostrado que ni el hecho de hablar con ellos (más concretamente con él "Alfonso") es garantía de que te abra "la tienda".
Por ello recomiendo usar el siguiente método práctico:
1º) No perder el tiempo llamando las dos primeras horas después de la bajamar ya que a esas horas están por la ría recogiendo material y pasan más del teléfono que Sergio Ramos de la Universidad.
2º) Ir directamente al bar que hay a 100 metros del puerto en direccón a la playa de Roncadoira siguiendo el margen izquierdo de la Ría. Allí veremos dos parques infantiles.
Pues bien, si nos fijamos uno de ellos esta más cerca del margen de la ría que el otro. Y justo enfrente de este (el que está también más cerca de la playa) hay un bar. Ir a ese bar y pedirse un café o una cerveza.
3º) Preguntarle a la camarera de ese bar como localizar al susodicho "Alfonso" para comprarle cebo.
Lo normal, si todo va bien es que la camarera pase a la cocina y de allí salga una señora de unos 50 años con mandilón a cuadros. La mujer de Alfonso. Tras hablar con ella lo normal también es que ella saque un móvil y localice a "Alfonso" quien raudo y veloz atenderá la llamada a su señora e irá rápidamente según sus indicaciones a "la tienda" del puerto donde finalmente podréis conseguir el tan deseado material.
4º) Una vez en la tienda lo más probable es que Alfonso os diga que "no tiene nada", pero si se sigue hablando con él pronto aparece sorrón por aquí, quisquilla por allá, unos cangrejos blandos en un caldero... vamos lo que se quiera y a buen precio.
En resumen el procedimiento no es muy diferente al de conseguir unos gramos de cualquier droga en una fabela brasileña, pero aquí el alijo final es un envase con agua salada y unos gamusinos completamente legales con los que finalmente poder optar a una serias capturas cualquier día de pesca.
Ya me contaréis. Suerte.





