Fechamiércoles, 19 de abril de 2017

El cumpleaños de Bob Esponja

Los que nacimos el día de La República cumplimos años los días 14 de abril.

Además, cuando  el domingo de esa semana es el siguiente a la primera luna llena que sigue al equinoccio de la primavera boreal  (es decir, del hemisferio norte) entonces podemos decir que esa supuesta celebración cae en Semana Santa, y como la regla es tan sencilla (ironía), si tenemos en cuenta que en teoría Cristo murió y resucitó a la edad de 33 años, podemos afirmar que la humanidad (el mortal de los comunes) lleva 2017-33=1984 Semanas Santas si tener ni remota idea de en que fechas concretas -ni siquiera en que mes- caen en esas fiestas religiosas de celebración también pagana, porque al fin y al cabo para celebrar fiestas, todos somos practicantes.

Siendo todo eso así, este año mi cumpleaños coincidió con el viernes santo, y no lo supe porque lo haya inferido de métodos astrológicos clásicos, sino porque allá por febrero me lo dijo mi mujer, y ante semejante epifanía, a tomar-pol-saco dos milenios de calendario cristiano. 


Es jueves 14, en Foz amanece nublado. El plan es sencillo: descansar, comer pulpo y beber ribeiro en abundancia y honrar así ese supuesto hecho histórico en que la humanidad decidió crucificar hasta la muerte al único hombre capaz de convertir el agua en vino. 

Mi consciencia se resiste a despertar. Tampoco sé cual es la mejor manera de hacerlo pero despertarse mientras tu hija (6) te canta cumpleaños feliz y tu mujer te dice: -"Está nublao... ¡lo suyo sería comer bien por ahí y luego si quieres te acompañamos a pescar!" creo que es una de las mejores.


Ahora la tele está puesta y mientras tomo un café en la cocina, oigo a Bob Esponja. Pienso durante un instante en Bob Esponja. Es feliz con una naturalidad sorprendente. 
Disfruta de todo lo que le rodea: haciendo sus maravillosas burgers cangreburgers, cazando medusas, jugando con Patricio y Arenita, hablando con Gari... pero lo que lo que más me gusta es que disfruta o sufre todos los días, a todas horas. 
No espera el fin de semana para consumir un sucedaneo de felicidad. 
Quiero ser Bob Esponja, es más, quiero que mi hija también sea Bob Esponja y se lo digo: 

-Alicia, de mayor quiero que seas como Bob Esponja, bueno no hace falta que vivas en una piña en el fondo del mar, pero que seas como él...

Me mira durante un segundo, flipa, lo piensa, sonríe y sigue a lo suyo.


Mientras tanto sumerjo un sobao "El Macho" en café y lo saboreo, pienso que ya soy Bob Esponja, sólo que a veces se me olvida.

Ahora tengo 44. Vuelve a ser mi cumpleaños. Me paro un segundo a pensar que no tengo muy claro que es exactamente lo que hay que celebrar de los cumpleaños... ¿Qué mi próstata aún es mi amiga? ¿Qué EEUU y Corea del Norte aún no me han freído con sus sus arrogancia termonuclear a mi y a todo Dios que no tenga puesta una crema solar factor 1 millón? ¿Qué Jon Snow sigue vivo?... bueno hay cosas, si que hay.


Supongo que hace mucho que he aceptado que la edad es sólo una unidad de medida de lo que todos somos al final: materia orgánica en proceso acelerado de descomposición, pero -¡que cojones, yo soy Bob Esponja! y como decía Groucho Pienso vivir para siempre o morir en el intento


No me tengo por un neoliberal, soy más de Neo el de Matrix, pero cuando pillo el móvil y miro los whatsapp acepto el empate. Uno de mi madre, otro de mi hermana, uno de Ikea y otro de el Corte Inglés. Empate. Familia 2 - Sistema Capitalista 2. 

Algo de pesca...

Ahorrándome los detalles de los vermuts y la comida, a las cuatro de la tarde y con el mar como un plato llegamos a la puesta. ¿Qué puesta? Pues una a la que puedes ir con tu mujer y tu niña de seis años. No la mejor, pero si la más cómoda. Puesta, puesta pues sí, "puesta por el Ayuntamiento" la podríamos llamar... grandes bloques de pizarra en escalones. 

Montamos dos Arcadias una de 7,30 para María y otra de 8,30 para mi, son muy largas para pescar desde aquí pero es lo que hay, otras opciones en casa. 


-Hoy aquí con mucha suerte sacamos un par de chopas. (No se lo digo a ellas pero lo pienso). 


Monto aparejo en las dos, SeaGuard FXR del 0.21mm, y no armo con el 0.18 mm porque quiero que si María engancha algo pueda sacarlo. Boya minúscula, plomo de perdigón, como si fuera un día con nordeste de agosto. 

Organizo el equipo: 

-Alicia ¡calienta que sales!... 

Se ríe, ya conoce la chorrada y dice... 

-Vale voy a pelar unas gambas de la suerte... 

-María, lanza fuerte que antes vi al fondo un Sargo con ganas de suicidarse...

Cara de ¡Pasa de mi!, sonríe..


Yo me dedico a pescar "muy arrimado" y abajo. A los pocos minutos pinchamos una chopa pequeña, no da la talla pero tragó hasta atrás.

A Alicia le da pena y quiere que la suelte. No vivirá y lo que tengo claro es que va a "emballar" la puesta y que cuando ya era difícil sacar algo a partir de ahora la cosa se tratará de remontar 4 goles al PSG. La soltamos.

Unos minutos después, me fijo en la boya de María. Supongo que por miedo a enronchar está pescando "muy por afuera", yo estoy convencido de que así ni con suicidios pescamos. Y se lo digo:

- Pesca más arrimao que sino no hay nada que hacer. 

¡Habló el listu!. Inmediatamente, la caña dobla bruscamente y María empieza a gritar:

- Hostia, hostia... Jooooseeeee..... pilla esto que tira mucho....

Lo primero que pienso viendo la picada (es decidida y hacia el fondo) es que se trata de un Sargo además con gamba arrocera (y yo diría dominguera), y tal y como está el mar, es la apuesta lógica.

- Venga, venga, sácalo tú....

Segunda embestida, esta vez la trayectoria (la carrera) es mucho más horizontal, larga y hacia afuera, alejándose de la costa...

- La puta... Jooooseeeee!!! pilla esto.....

Definitivamente, me acerco y pillo la caña, abro carrete para evitar perder la pieza y pienso:

- Joder!... porqué no puse el 23, siempre estoy igual...

Recupero la tensión en la caña, y a lo lejos sale a superficie, parece un muil grande, pero no lo llego a ver del todo... 
Voy acercándolo y entonces cambia de dirección y se dirige a unos bajos... como "encueve" y la roca toque el 0.21 lo pierdo fijo. 

Me muevo por la roca unos cinco metros a mi izquierda para obligarle a ir a una zona más abierta.
Después de unos segundos, finalmente lo consigo, ahí, en una zona de mar abierto, me peleo con el durante un par de minutos (eternos) amortiguando sus tirones con intención de cansarlo, y dando por hecho que va a ser la captura estrella del día (y única con el pollo que estoy montando en el agua). 
Con el paso de los minutos lo acerco a la orilla, ya en superficie tengo claro que es una lubina, de muil nada. 
Oigo a Alicia de fondo gritándome:

-Papá es muy grande, que no se te escape... (mola mucho como los niños gestionan la presión)...

Acepto que con el tamaño que tiene tengo que vararla porque levantarla unos tres metros hasta donde estoy y con un fluorocarbono de 0,21mm es perderlo con toda certeza.

Consigo arrimarla a una roca. Llamo a María y le paso la caña con la indicación de no moverse para que no tenga posibilidad de zafarse, pero las pequeñas olas que rompen en ese momento impiden que la tarea sea sencilla.

No tengo sacadera, que voy a tener si hoy casi vengo con el Marca. Pillo un trapo y busco una vía para bajar junto a ella. Estoy a unos tres metros por encima de donde está. Calculo las olas estudiando un poco la serie para encontrar el mejor momento para acercarme. Me acerco como puedo. Pantalón mojado, playeros empapados. ¿Qué clase de cálculo-de-mierda-de-serie-de- oleaje he hecho si nada más acercarme al agua estoy empapado?. 

Con la mano derecha sujeto firmemente el sedal. La lubina abre la boca, no tiene otro remedio. Miro el fluorocarbono y me parece mentira que haya podido aguantar. 

Creo que lo mejor sería agarrarla por la boca metiendo mis dedos a modo de prensilla (indice y pulgar) pero por otro lado no me entusiasma la idea de meter mis dedos en la boca de este pez. 

Llamadme loco pero no me gusta meter mis dedos dentro de la boca de ningún animal, de ninguno. 

La cosa es que entre que me decido y no, la voy a perder porque se acerca una ola más grande que sus predecesoras. Como con la mano derecha y el trapo no la alcanzo , finalmente la engancho por la boca, confiando que cuando la cierre no sea una rara excepción evolutiva y tenga puñeteros-dientes. 

Viernes de Pasión.

Movimiento rápido, dedos prensilla en boca, boca que se cierra, la levanto del agua, se agita en el aire al sentirse suspendida y me pido a mi mismo un poco de tranquilidad porque no se trata de la anaconda de Félix Rodríguez de la Fuente sino de una lubina. 

El fluorocarbono rompe, y noto que ahora el peso ha cambiado (Newton se descojona), aprieto más y por fin, con el trapo en la derecha consigo atraparla con firmeza, un par de pasos rápidos atrás para que no me pille la siguiente ola, y está, ¡la tenemos!.

Oigo aplausos, supongo que son de Alicia y María, pero no, son los de un grupo de personas que se han concentrado en el paseo marítimo varios metros encima de mi para el espectáculo. Vitorean y aplauden como si hubieran metido cada uno de ellos sus dedos en la boca del animal con los míos. 

Alicia da saltos de alegría. 
Siempre pasa. En el agua parecía mayor pero no está nada mal, pesa unos tres kilos.

El resto ya es historia que se resume en la cara de satisfacción de una niña sujetando un pez de un tamaño parecido al suyo (foto adjunta) y orgullosa de que "su" gamba, "la gamba de la suerte" haya sido la responsable de la captura de la tarde. Alicia la cebó, María la pescó y yo la saqué. Equipo. Regalo de cumpleaños.


Al día siguiente sábado y ya de vuelta en Oviedo organizamos cena en casa para 10 amigos. 
Evidentemente el menú tenía lubina salvaje como plato principal, junto con unas andaricas que trajo Chechu, un estupendo ceviche de Sargo (pescado el día antes que la lubina), mucho vino y varios GinTonics nos tuvieron entre risas hasta las tres de la mañana. 
Marco, Carmen, Chechu, Arancha, José Manuel, Eva, Germán, Rebeca, María, Alicia y Matilde. 
A esas horas y ya que era Domingo de Resurreción, creo que la frase resumen apropiada sería "Vive Dios que lo pasamos bien".


La gente se va. 
Alicia y María ya duermen.

Yo me quedo un rato pensando en el tema de los cumpleaños, las cenas, los amigos, la pesca, Corea del Norte... 

Efectivamente quizás pronto mi próstata deje de ser mi amiga, quizás sobrevivir en el futuro sea el reto, pero por el momento, lo justo es agradecer más que sobrevivir, super-vivir.

Tampoco sé si existe Dios, más bien creo que no, aunque de existir me gustaría ir una tarde a pescar sargos con él, supongo que nos llevaríamos bien y por otro lado sería un buen compañero de pesca alguien que a las primera de cambios multiplica panes y "peces".

En fin, en lo que si que creo es que hay momentos cargados de espiritualidad, intensos, especiales, y creo que hay que esforzarse un poco para verlos, pero están ahí, en nuestra cotidianidad, como el momento en que los tres nos reímos mientras Alicia sujeta con orgullo la lubina recién pescada el viernes o mientras también entre risas la compartíamos con amigos el sábado por la noche.

Mi religión es así, la vida y la pesca también.

Y sí, aunque algunas veces se me olvide, sí ¡Yo soy Bob Esponja!

Fechamiércoles, 4 de enero de 2017

Drones submarinos, Sargo-Tech Future.




No es la primera vez que vemos drones submarinos, pero sí es el primer caso de uno especialmente diseñado para "facilitar la vida" de los pescadores.

PowerVision es la empresa responsable por PowerRay, un drone que es capaz de sumergirse hasta 30 metros de profundidad para encontrar el mejor lugar para pescar.

Usa sonar para detectar peces a otros 40 metros debajo de él, y transmite vídeo y fotos de lo que va capturando usando conexión WiFi al móvil del pescador. 
El contenido capturado es de alta resolución, llegando incluso a los 4K, con opción de pedir datos adicionales, como la temperatura del agua, por ejemplo.
Cuenta también con un cebo para atraer a otros peces, un pequeño pececito de color azul que se controlará remotamente para que engañe a la perfección a su próxima víctima.

La empresa informa que incluirá también opción para controlar el robot usando wearable o gafas de Realidad virtual, aunque seguramente eso será en una versión posterior. 
De momento podemos ver alguna demostración en su página web, donde anuncian las versiones móviles tanto para android como para iOS.

Podrá ser pedido a partir del 27 de febrero, pero aún no sabemos su precio.



Más info en:
http://www.ubergizmo.com/2017/01/powerray-underwater-drone-detect-fish/

Fechalunes, 12 de octubre de 2015

Oktober·Fish (Primeras jornadas de cañas y pesca de Sargos)

Llevábamos un tiempo hablando de la posibilidad de irnos dos o tres días a pescar en octubre a la zona de Valdoviño. 
Pues bien, en VamosaMayalos.com hemos organizado unas jornadas de pesca de sargos y cañas y las hemos llamado Oktober·Fish en honor a la famosa fiesta alemana de la cerveza.



La idea es sencilla. Se trata de pescar juntos pescadores que no nos conocemos, o que no solemos pescar juntos, y de paso, comer, cenar y tomar todas las cervezas que hagan falta. Compadrear y hacer una buenas pescatas.

La organización y el programa están abiertos, de tal manera que no hace falta ir los tres días, se puede ir dos o incluso uno. Tampoco hace falta reservar, ni pagar nada, la idea es que cada uno pague lo suyo. Lo único que hace falta es mostrar interés por ir en este blog o en correo@josebrana.com para organizarnos.

Seré breve con los datos y los precios. Hemos buscado ofertas anticrísis para que el dinero no sea un obstáculo (o al menos no muy grande). A saber, el hotel en Valdoviño cuesta unos 30€/habitación doble compartida o para uso individual, el arroz con bogavante en La Cofradía de Rinlo cuesta unos 15€/persona y el hotel Ego de Viveiro unos 45€/noche la habitación doble (y los vale).

Esos días las mareas son buenas, y a quince días vista, la previsión de tiempo y oleaje es también muy buena.

En cuanto a cebos, engodos (ya sé que es Galicia) o logística diversa, iremos organizándonos por whatsapp o correo una vez que vayamos viendo cuantos somos.

En definitiva, me he encontrado con algunos de vosotros por ahí varias veces y algunas de esas veces veces nos dijimos eso de "teníamos que ir a pescar juntos a Galicia" pues bien, organizado está.
Ven, estoy seguro de que pescaremos y lo pasaremos muy bien. Luego no digas que no te invité.

Fechamartes, 15 de septiembre de 2015

Envasado de bonito en aceite: Métodos, mitos y certezas.

Ahora que termina la costera del bonito creo que es buen momento para envasarlo y disponer en la despensa de un producto de primerísima calidad a un precio razonable. 


Llevo varios años envasando bonito natural en aceite de oliva y creo que este año -después de un fin de semana dedicado de nuevo a ello- llega el momento de responder algunas preguntas recurrentes: 
  1. ¿Cómo se hace? ¿Es un proceso sencillo?  
  2. ¿Cuánto cuesta realmente cada bote de 200 gramos?
  3. ¿Tiene sentido envasar bonito en casa o realmente se pierde tiempo y dinero y la mejor opción es comprar un buen bonito ya envasado por profesionales?

La tarde de este viernes y durante buena parte del sábado María, Arancha, Chechu y yo nos dedicamos a comer bien, beber mejor y a envasar 36 kilos de bonito natural en aceite. Así lo hicimos...


Proceso de selección, cocinado y envasado

Suponiendo que no eres uno de los afortunados que ha pescado bonitos en las numerosas salidas organizadas desde Llanes, Avilés, Luanco, etc. que hay para pescar bonito... sólo tienes una opción: comprarlo como todo el mundo

Durante este pasado verano se subastaron un total de 646.535 kilos de atún, 312.224 kilos menos que en 2014. Vamos, una temporada, mala, muy mala.

El precio medio en las rulas de Asturias es de 4,30 €/kilo lo que supone 66 centimos más caro que el mismo mes del año anterior, siempre hablando claro, de piezas enteras.
Toda esta escasez ha desembocado en una oscilación de precios altísima en el comercio final, encontrando precios que van 6,50 €/kilo (en rodajas) hasta los 11 €/kilo (en rodajas).



Paso 1: Selección de piezas y transporte

En esta, como en casi todas las compras, el precio y la calidad son las variables a manejar, más en años como este de pocas capturas.

En cuanto a la calidad, lo ideal es conocer a alguien de confianza que te lo venda realmente fresco, porque unos días arriba o abajo en hielo, marcan una gran diferencia. 

Así, si tenemos en cuenta que la costera del bonito puede llegar a durar diez días o más, puedes comprar dos bonitos el mismo día en la rula que tiene hasta diez días de diferencia en la fecha real de pesca, y claro, eso se nota.

Por otro lado, como el bonito grande es más caro que el pequeño, quizás puedes optar por abaratar el precio comprando más piezas pero más pequeñas. Si está es tu opción, ten en cuenta que se desperdicia mucho más con piezas pequeñas que con las grandes.

Una vez seleccionados y comprados los bonitos, hay que meterlos de hielo o en bolsas isotérmicas e intentar que no sufran bruscos cambios de temperatura, como por otra parte es obvio.

Las cuatro piezas seleccionadas el pasado viernes en Cudillero


Paso 2: Limpieza y extracción de ventrescas

Toca separar las ventrescas y envasarlas al vacío. Como ya comentaremos más adelante en este post, no creo que sea una buena idea tratarlas como el resto del producto, me parece que se pueden cocinar enteras el día del envasado o congelar y dejar para una buena cena a lo largo del invierno.

Dos de las seis ventrescas horneadas con sofrito y base de patatas


Paso 3: Corte en rodajas a medida de los tarros

Podemos medir el ancho de la rodaja directamente con un tarro


Como mi padre siempre dice: "No se puede trabajar sin herramienta".

Por eso, aconsejo trabajar con un cuchillo grande y bien afilado para que los cortes sean limpios y la espina central no sea un problema. El grosor de la rodaja debe de ser el adecuado al tarro de envasado.

Respecto a ese tarro, recomiendo un tamaño de 8 cm de alto y 6,5 de diámetro, lo que suponen unos 200/250 gramos de producto final por tarro.

Como referencia os dire que con tapa cada uno de estos tarros cuesta 45 céntimos.

Normalmente los tarros se pueden reutilizar de año en año, no así las tapas, que hay que cambiarlas todos los años si queremos asegurar el hermetismo. El precio de cada tapa por separado para esas medidas es aproximadamente de 15 centimos/unidad.

En Oviedo, las tenemos en varias ferreterías. Yo este año las compré en Ferretería Deva.

Paso 4: Salado y reposo en nevera

Estado de la cuestión la noche del pasado viernes

Aunque aquí hay diversas opiniones y métodos, el que seguimos es el de "el rebozado en sal marina".

El grosor del grano de sal indicado es el intermedio (como ya sabe bien mi amigo José Manuel), ya que con sal muy gruesa o muy fina podríamos notar un sabor final soso o salado.

La idea es la misma que cuando se cocina un pescado "a la sal": Una cama de sal y sobre esa base colocamos las rodajas que, a su vez, cubrimos abundantemente con más sal. Aconsejo generosidad en este proceso.

De ahí, a la nevera a macerar unas 12 horas (por ejemplo, una noche completa).


Paso 5: Cocido de bonito


A la mañana siguiente, y una vez retirada toda la sal, metemos todas las rodajas en una pota (cacerola) y las sumergimos completamente en agua, junto con una rama de laurel. Dos horas de cocción.


Paso 6: Envasado


Aunque los tarros sean nuevos hay que esterilizarlos, bien mediante un hervido en agua, o bien directamente en el lavavajillas a alta temperatura.

Luego es necesario secar con intensidad el agua restante de la condensación del hervido (o lavavajillas) con una servilleta de papel o rollo de cocina, intentando no tocar ni el interior de los tarros ni las tapas.

Toca ahora, rellenarlos dejando aproximadamente un centímetro y medio sin producto en la parte alta. Para ello, vamos adecuando trozos de las rodajas a la forma de los tarros, después de haber eliminado las espinas, las partes negras del las rodajas y restos de escamas o similares que hayan podido desprenderse de las piezas durante el proceso de cocción.


Paso 7: Rellenado con Aceite de oliva



A la hora de rellenar con aceite vuelven a surgir varias alternativas. 

Yo en años anteriores había usado un buen aceite de oliva virgen. Mi reflexión era muy simple: "un muy buen aceite para un muy buen bonito". Ahora creo que es una equivocación ya que un aceite que no sea muy suave añade un exceso de sabor al bonito restándole, claro está, intensidad al suyo propio.

Por otro lado, como todo el mundo sabe, este año el aceite está carísimo debido principalmente a la mala cosecha nacional y a la obligación de importar una buena parte del total vendido en España y que normalmente proviene directamente de las empresas de producción nacional.

En definitiva, respecto al aceite, recomiendo la utilización de aceite suave de marca blanca. En nuestro caso el seleccionado fue Viveoliva (marca blanca de aceite de oliva de Alimerka).

El proceso de rellenado debe garantizar que el aceite se filtra entre todas las piezas del interior de tarro y que llega a cubrir completamente el producto. No debe de rellenarse completamente el tarro hasta la altura de la tapa, lo ideal es que quede aproximadamente medio centímetro entre el aceite y el límite superior del cristal.

Se cierran las tapas, justo después de darles un golpe al tarro en la base y contra la mesa, para liberar las posibles burbujas de aire que quedaran.

Paso 8: Vacío al baño María


Una vez cerrados todos los botes toca cerrarlos al vacío por el tradicional "baño María".

Para evitar que los tarros se golpeen con los contiguos cuando el agua hierva, suele ser interesante protegerlos con rodillos (trapos) de cocina.

Echamos agua hasta que los cubra totalmente y encendemos el fuego. Toca esperar unos cuarenta y cinco minutos a contar desde el momento en que el agua empieza a hervir. 

Una vez transcurrido ese tiempo los sacamos y limpiamos, ya que normalmente se habrán ensuciado ligeramente con restos de aceite.

Con esto habremos terminado el proceso, salvo que como es mi caso, seas un maniático de los detalles y te apetezca darle un acabado superior a los envases. 


Paso 9 (Optativo): Decoración y etiquetado


Si lo que queremos es darle un acabado más profesional, llega el momento de hacer unas etiquetas con las chorradas personales que se quiera, normalmente acompañadas de la fecha de envasado.

Para ello recomiendo pegatinas marca APLI referencia 01214 de 105x37 mm, ya que son medidas estándar para el módulo de diseño de pegatinas de cualquier Microsoft Word. De esta, manera nos resultará mucho más sencillo el proceso de diseño.

Yo este año y como chifladura final he añadido un código QR que conecta el tarro al acercarle un lector códigos de cualquier smartphone a esta explicación en este blog.

Por cierto, otra ventaja de las pegatinas APLI es que tienen una cantidad de pegamento razonable como para poder reutilizar los botes sin mayor problemas de despegado tras el consumo de su interior.

Podemos también rematar el proceso cubriendo las tapas con un poco de papel de estraza atado con cuerda sobre la tapa, lo que da al envase un acabado rústico o artesanal.


Paso 10: Almacenamiento, cena y descanso


Deben de pasar al menos seis meses antes de abrir los tarros, o al menos eso sostiene la teoría. También, como en resto de las conservas, lo conveniente es su almacenamiento en lugar seco y fresco. 

Rentabilidad y conclusiones

Como ya comenté anteriormente, tanto el bonito como el aceite este año están más caros de lo que suelen estar, razón por la que este año las cuentas de rentabilidad están mas ajustadas. 

Las nuestras son estas:
  • 6 Bonitos (34 kilos) a 6,82 €/Kilo (IVA Incluido) = 231,88 €
  • 9 Botellas de aceite a 3,35 €/litro = 30,15 €
  • 6 kilos de sal a 0,45 €/kilo = 2,70 €
  • 92 tarros con tapa a 0,45 €/tapa = 41,40 €
  • Gasoleo = 10 €
  • Etiquetas, impresora, gas, luz = 10 €
TOTAL = 326,13 € para un total de 92 tarros y 6 ventrescas.
Precio de tarro: 3,54 €


Por otro lado, he hecho un estudio de mercado en internet, entre muchos productos similares (Conservas del Norte, El consorcio, Serrats...) y tras unos cálculos básicos, a mi me salen una media de mercado de 5,33 € el tarro con la misma cantidad que el recomendado en este blog, lo que nos daría un total de 490,36 €.
Así que nos ahorraríamos (siempre de media) 164,23 €. Además, no nos olvidemos, tenemos las ventrescas aparte (en nuestro caso 6).

Otra tema sería la calidad, y claro, cada vez que sea abre uno de los tarros de bonito envasado en casa, automáticamente se disipan las pocas dudas que podrían quedar, todos los esfuerzos desde todos los puntos de vista compensan.





Fechalunes, 7 de septiembre de 2015

Prebióticos, ruido y prioridades

<<Llego a la puesta, está un poco pasado el mar. Da igual, ya estamos aquí, hoy voy a pescar...>>

Pues sí, al fin, 2 años y 2 semanas después, he decidido volver a escribir una nueva entrada en este blog, y espero que sirva para retomar el hábito de contar con cierta frecuencia lo que se me pasa por la cabeza cuando voy a pescar.

Estoy convencido de que -al menos en mi caso- la propia actividad pesquera tiene más de terapia mental (de encuentro con uno mismo, o como se quiera llamar) que de deporte o afición. Quizás por eso, rara vez termino escribiendo aquí sobre qué, cuánto o cómo pesco, sino más bien qué siento y en qué pienso mientras pesco.





<<Voy a montar un Seagard FXR 18mm, mejor ir fino. Si no, no me voy a comer nada...>>


La verdad es que no he dejado de pescar durante estos dos últimos años. Lo que no he hecho es escribir en este blog -posterar, como diría un auténtico blogero-, quizás por una cuestión de prioridades, quizás porque no estoy del todo convencido de que la orgánica-visceral-emocioanal actividad de la pesca combine muy bien con la tecnológica-cerebral-sedentaria actividad de escribir en un blog.
Y en caso de disponer de poco tiempo, como es el caso, ¿no tiene más sentido concentrar esfuerzos en vivir y no en contar vivencias? No sé, igual tengo que pensar un poco en eso.


<<Lanzo por la parte de allá de esos bajos, tienen buena pinta, espero no enronchar...>>


Mi relación con la pesca está basada en una idea central, la libertad, que al final estoy convencido que es la expresión extrema de la felicidad. Pesco porque cuando pesco me siento libre y eso me hace feliz. Así de simple.
Tal vez sea por esa razón por la que no me gusta mucho concretar la hora a la que voy a terminar de pescar o a la que voy a volver a casa. Creo que cercenar de antemano esa libertad, ponerle condiciones a una jornada de pesca, va contra la propia naturaleza de la actividad.

Yo que ya vivo a diario rehén de unos horarios rigurosos, me niego a imponerme otros en una actividad que por definición no debería tenerlos, cuando lo que se busca a través de ella es evasión de todo aquello que ya los tiene, evasión del resto.

Y por eso, si algo me gusta de la pesca, es exactamente eso: mi relación con ella, yo no le pido nada y ella me da lo que le da la gana, normalmente mucho (claro está, no sólo a través de las capturas). 

Trato de que nada interfiera, trato de que no haya ruido y quizás por eso últimamente me cuesta escribir. Todos los que escriben saben que al final lleva un tiempo, supone un esfuerzo y ¿tiene sentido cuando lo que realmente da satisfacción es pescar? No sé...


<<Creo que me están comiendo... voy a dejarlo, mejor no clavo y espero un poco...>>

Al final de todas las preguntas que uno se pueda hacer, una y sólo una es clave: ¿estoy sacándole verdaderamente jugo a la vida, a lo que me importa, sin despistes? 
El mundo está claramente preocupado por alargar su existencia con prebióticos, vitaminas, ácidos L-Casei Inmunitas, Fitness y toda clase de inventos. Pero ¿no se sería interesante hacerla más intensa que larga?

¿Por qué la sociedad se preocupa tanto de llenar la vida de años y tan poco de llenar los años de vida? 
No voy a hacer un alegato al hedonismo del vividor, mi circunstancia no es precisamente un ejemplo de ello pero creo que a mi y en general a todos, no nos viene de más recordarnos cada poco, que la vida es la hostia, es un regalo y que no sacarle partido, y en especial a lo que nos gusta (pescar o lo que demonios sea) no deja de ser una solemne estupidez, cuando claro está dentro de cien años todos vamos a ser igual de aburridos.

(Llegados a este punto y por alusiones adjunto foto de mi hija de cuatro años Alicia, bañándose en una charca de la playa de los Castros, junto a Rinlo)




<<...¡Vaya! Ya no siento nada, no sé si me comieron...>>


Hace unos años oí a Eduard Punset contar que la gran pregunta, la pregunta definitiva, la había encontrado en un grafiti del metro de Nueva York. Alguien había escrito: "¿Hay vida antes de la muerte?" 
Yo no creo que sea una tautología, creo que es una gran pregunta que todo el mundo debería de hacerse.
Yo me la he hecho muchas veces, y cuando voy a pescar o cuando juego en la playa con Alicia, tengo respuesta. 


<<¡Mierda! Me lo llevaron... ¡Joder! ¡Lo he dejado escapar!... Debería de haber clavado e intentado sacarlo mientras podía... Esto no me vuelve a pasar...>>



PD: Estos últimos dos años he pescado menos en tamaño y cantidad que los anteriores (unas 120-150 piezas, en unas 20-25 salidas). Espero que el agorero de mi vecino,, quien sostiene que el mundo pronto se va a acabar no tenga razón, pero por si acaso, voy a ver a qué hora es el sábado la plea.

PD 2: Parece ser que por lo que sea, Blogger ha enviado esta misma entrada sin textos previamente a algunos usuarios. Si este fuese tu caso, mis disculpas.

Fechalunes, 19 de agosto de 2013

De la que vas ¡Plas!

Este último mes sólo he podido salir un par de veces a pescar (tampoco es que las condiciones climatológicas y de oleaje invitasen en exceso) y a falta de grandes capturas, si que he podido disfrutar de la pesca de varias lubinas pequeñas o como las llaman por aquí furagañas.

De paso, he aprovechado para desmontar ese mito que dice que no hay quien las pesque con gamba y bonito. Hombre seguramente no es la mejor manera pero las de la foto han sido pescadas, entre chopa y chopa, con caña Arcadia Veret 8,50, bonito blanco en bolsa para engodar, típica gamba de Huelva comprada Mercadona, anzuelo revirado izquierda Asari Nº4 y Fluorocarbono Seaguar FXR del 18.


Furagañas pescadas en la costa asturiana en Agosto de 2013


En mi opinión ("amater o semi-amater")  mejor hubiera sido Pulga pero no la conseguí esos días y teniendo en cuenta que en las jornadas de pesca teníamos el agua como un plato y más transparente que la mayor parte de las piscinas que conozco en verano, la verdad es que me fui muy contento a casa. A ver si septiembre me permite disfrutar de la pesca un poco más y ya puestos a pedir con la mar un poco más movida.

Fechasábado, 3 de agosto de 2013

El Alquimista, días de lujo a precios anticrisis.

A estas alturas, los lectores habituales de este blog ya estáis acostumbrados a leer entradas que no se refieren específicamente a técnicas de pesca, materiales o puestas, así que me imagino que a nadie le sorprenderá el título de este articulo. 
Este año -y ya van cuatro- he pasado de nuevo una semana de vacaciones en Foz (Lugo) y al hacer balance, he llegado a la conclusión que lo que empezó siendo una solución económica (tenemos un apartamento familiar allí y nos salía gratis la estancia) se ha convertido en el destino ideal en el que poder desconectar unos días de la rutina del año. Definitívamente como enuncía el famoso slogan publicitario: "GALICIA CALIDADE".


Son muchos los argumentos, paso a enumerar algunos:
  • Cercanía: Desde Oviedo, Foz está a 159 Km que se recorren en más o menos 1h 43min respetando todos los límites de velocidad. En un coche diesel de gama media suponen un coste aproximado de unos 20.57€. Además, desde que el pasado 12 de diciembre el Ministerio de Fomento inauguró el viaducto de Artedo, el más largo y alto de Asturias con 110 metros, se ahorran unos cuantos kilómetros de carretera nacional entre Muros del Nalón y Lamuño, evitando así los famosos atascos en los cruces de la zona.
Distancias Oviedo-Foz
  • Gastronomía: Todos sabemos que en Galicia se come muy bien y muy barato, tanto de menú, de tapeo, como para aquellos que buscan una cocina más elaborada. Los menús del día cuestan entre unos 8 y 10 € en plena época estival. Si optamos por un menú del día, Portochico o El Acuario en Foz son algunas alternativas interesantes y para tapear Barrilete y especialmente A Maseira son dos imprescindibles. Mención especial creo que merece el famoso arroz con bogavante de A Cofradía en Rinlo, un verdadero lujo para los amantes del arroz caldoso a un precio anticrisis (15€/persona). Respecto a esta última opción, varias observaciones: es imposible comer sin reservar a primerísima hora, o mejor aún, el día antes. Puedes hacerlo aquí o llamando directamente 982 123 007. En mi opinión, el plan perfecto es pescar en la zona de Rinlo una pleamar sobre las 12 de la mañana y abandonarte después al buen vino y mejor arroz. En esa zona hay multitud de puestas ideales que permiten sacar unas chopas en pleno verano a pesar de que como ya hemos comentado otras veces, la mar suele estar muy bella a poco nordeste que sople. De todas formas, siempre se pueden capturar interesantes piezas, sobretodo si se pesca muy fino con Fluorocarbono Seaguar 0,168 o Seaguar FXR 0,18 y caña cónica tipo Arcadia Veret 8,50 o similar, para remontarlos sin perderlos. Mejor no engodar mucho, para empezar porque con la legislación en la mano no está muy claro si está permitido hacerlo en Galica y además porque si no tienes pulga, bonito bueno de bolsa o Macizo Torres lo más probable es que las bogas te amarguen la jornada.
Sargos pescados hace unos días en Rinlo y arroz con bogante de A Cofradía
  • Las Playas: Por su limpieza, por su variedad, por sus servicios, por sus variadísimas tipologías, por el número de banderas azules, por el escaso número de usuarios, pero sobre todo por su belleza, las playas de Lugo son sin duda de las mejores playas que he visto en mi vida. Los que me conocéis sabéis que dedique bastante tiempo no hace mucho hasta ser Dive Master de buceo (otra afición más), lo que me ha permitido bucear en preciosas playas de Australia, Indonesía, México, Cuba o Brasil... y en mi opinión, algunas de las playas de Lugo admiten cualquier tipo de comparación con, por ejemplo, las playas de Nusa Dua en el sur de la isla de Bali. Es verdad que el agua no está caliente, es verdad que sus aguas no son de color turquesa y que no nos recuerdan los anuncios de Martini pero si uno impide que los tópicos y el antichivinismo le cieguen, seguro que puede ver en ellas auténticos edenes y entender mi entusiasmo en este punto. 
As Catedrias y otras playas de la costa lucense
  • Las Fiestas: Las fiestas del Carmen en Foz, El festival del renacimiento en Viveiro, La festa do percebe en Xobe o las fiestas patronales de Burela y San Cibrao, por citar sólo algunas de ellas, hacen del mes de Julio un mes lleno de posibilidades de ocio en esa zona, con multitud de orquestas, pasacalles, calles enfloradas, disfraces y pulpo, mucho pulpo por todas partes.
Fiestas del Carmen de Foz y Festival del Renacimiento de Viveiro
  • La Pesca: Si bien es cierto, que el verano no es la mejor época del año para pescar en el Cantábrico, la zona de Lugo ofrece tantas posibilidades, existe tanta biomasa en sus aguas (en comparación con Asturias) y en pocos kilómetros de costa existen tantos tipos de puestas que resulta relativamente sencillo volver a casa con piezas interesantes. En mi opinión, y en base a mi propia y corta experiencia, el tópico es cierto, en Galicia hay más pescado y generalmente de mayor tamaño. Esto me permitió sacar junto a la playa de A rapadoira a escasos metros de donde mi mujer y mi hija tomaban tranquilamente el sol colgar varios sargos , alguno de ellos de entorno a 1k 200g - 1k 400g.
Algunos sargos pescados la segunda semana de Julio de 2013 en Foz
En definitiva, por esto y por otras muchas razones, la zona de Foz (y Galicia por extensión) me parece un lugar ideal para descansar, disfrutar de sus playas y de la pesca, comer y beber bien y barato, y todo ello, cerca de casa. Vamos un verdadero lujo.

Varios kilómetros después, y ya llegando a Oviedo, mientras María y Alicia dormían a pierna suelta tipo Homer Simpson, hacía repaso a estos últimos  años en los que he tenido la suerte de trabajar para televisión en medio mundo: Los últimos Indios Xuar (reductores de cabezas) en el Amazonas ecuatoriano, hospitales de malaría en Benín o Costa de Marfil, empresarios de éxito en Nueva York, Hong Kong, Sigapur, Pekín o Sidney, deportistas en  Buenos Aires, guitarristas de rock en Tokyo, muchísimos lugares y muchísimas formas de vivir, y un sólo objetivo común que los une a todos y en todas partes: la busqueda de la fecilidad personal, y entonces, entrando ya en la Ronda Sur, me acorde de Santiago el protagonista de "El Alquimista" la famosa novela de Paulo Cohelo, quien había recorrido medio mundo en busca de la felicidad que finalmente encuetro en un lugar muy cercano a su casa de la que había partido. 

Y entonces lo vi claro, mucho ojo con darnos cuenta que como Santiago, la felicidad que buscamos por medio mundo esté a la vuelta de esquina, o a una hora y cuarenta minutos de coche.

Varias capturas de los úlitmos días con isidrín al fondo.

Fechaviernes, 28 de junio de 2013

Born to be Happy (Nacido para ser feliz)

Seguro que todos hemos pensado alguna vez sobre esa idea de que la felicidad no es un destino vital, sino más bien, es la actitud con la que se viaja por la vida

Yo me lo he tenido que recordar un par de veces esta semana y me he dado cuenta de que estos días he visto esa felicidad que desprende la gente satisfecha de si misma en dos personas: Bruce Frederick Joseph Springsteen en el Molinón, cantando, riéndose y disfrutando junto a una multitud de más de 30000 personas y Antonio Braña (mi padre) pescando con su hijo y un amigo en un soleado roquero. Dos personas antogónicas de aproximádamente la misma edad a las que esta semana he tenido la suerte de ver plenamente felices.

El miércoles en Gijón vi a Springsteen en directo por sexta vez, y cuando a eso de las nueve de noche salió caminando lentamente al centro del escenario agasajado por 30000 gargantas enloquecidas, recordé que allí mismo y a la misma hora, pero 20 años antes (1993), me había sentido igualmente hipnotizado por su sonrisa y durante un breve instante había pensado exactamente lo mismo: Ahí está, un tío muy feliz.

Apenas unas horas antes y a escasos kilómetros de allí mi padre colgaba una pequeña chopa (creo que por debajo de la medida) y cuando le iba sugerir que la liberase me miró, sonrió plenamente feliz y me dijo "Esta voy a llevársela yo a Alicia para cenar" (mi hija de dos años, su nieta). Justo en ese momento y de manera fugaz el mismo pensamiento: Ahí está, un tío muy feliz.

Y es que al final da igual que nazcas en New Jersey o en Lugo de Llanera, que seas estrella de rock´n´roll o chapista, gires constantemente alrededor del mundo o nunca hayas salido mucho más allá de tu pueblo, la felicidad está por ahí, y algunas veces si te fijas la puedes encontrar disfraza de pequeños gestos, si tienes esa suerte persíguela, intenta atraparla, a lo mejor un día es ella quien te atrapa a ti.

Llegará el día en el que Springsteen dejará de cantar en directo y mi padre no padrá ir al roquero a pescar conmigo, pero espero no olvidar esos mágicos momentos en la que la felicidad de los dos se dejaba ver.


Por cierto, ese día se dio muy bien, entre los tres sacamos 31 chopas y mi hija Alicia cenó la suya.

Fechaviernes, 21 de junio de 2013

Sargos & CloudComputing


Son varios los lectores de esta web (Chema, Isidro, Emilio...) que a lo largo de los últimos meses me han escrito para preguntarme si había abandonado la pesca dada mi escasa (por no decir nula) actividad blogera.

Pues no, no es esa mi intención, pero la verdad es que no hubo mucho más remedio que colgar la caña durante casi un año. Hubo que priorizar viendo como se está poniendo la cosa.

He vuelto 20 años después a la Universidad a estudiar Ingeniería informática de Sistemas en tiempo express, lo que parece será un hecho la próxima primavera.
Como muchos sabéis llevo los últimos 20 años dedicándome al audiovisual, los últimos 12 trabajando en Asturias para la Productora de Programas del Principado y estos 6 últimos para la RTPA (Radio Televisión del Principado de Asturias) pero empiezo a pensar que la única manera de garantizar el trabajo en el futuro y no tener que estar en el roquero agobiado por no saber como pagar la hipoteca es seguir formándome.
 
En definitiva, la ecuación para explicar mi ausencia blogera es sencilla:

8 horas de trabajo/día + 5 de biblioteca/día + Niña espectacular de 2 años y medio con madre incluida = NO HAY TIEMPO PARA PESCAR.


Pero bueno, ahora que los estudios parecen estar encarrilados, parece más fácil encontrar tiempo para volver a pescar. De hecho el viernes pasado fui con Luis Trapiello intentar pescar unas chopas cerca de su casa y parece que no se me olvidó del todo, sacamos 14. Ya no recordaba lo feliz que se puede ser completamente alienado por el ruido de las olas y el balanceo de la bolla.

En definitiva, espero que a partir de ahora y con más frecuencia pueda disfrutar de la pesca y en consecuencia tenga más sentido y más contenido este blog.

Fechaviernes, 27 de julio de 2012